Marzo catorce de dos mil quince:
Día oscuro, tarde con amenaza de lluvia. Excelente para un concierto de Nacho Vegas. En la fila el frío cada vez se metía más en los huesos, gotas caían en la cara. Fui solo, Nacho no es un gusto muy atractivo para los demás, muchos íbamos solos. Alex, Alex, Juan Carlos, Erick, Andrea: soledades en común. Empezó con la última canción del último disco, me identifiqué inmediatamente con el personaje de la canción que corre para estrellarse en la pared y llenarse de sangre. Me recordó que estaba estrellado, manco. Así me fui desparramando por imágenes y charlas en ascensores con extrañas personas inexistentes y miré hacia mi vida y reafirmé que los planes más ambiciosos consisten en sobrevivir, Sobrevivir quizá es un acto de rebeldía. En seguida se escuchó una pregunta: "¿Dónde estabas tú cuando perdimos la guerra?" en ese momento pensé en la destrucción, me escudé en el destino como hace Nacho, me escudé sin éxito. Siguió preguntando: "¿Y dónde estabas tú cuando grité mis secretos en el bosque y nadie respondió, y así volvieron a mí?", la soledad por delante y la realidad volviéndose de nuevo desatinos y desconciertos...
Yo tomaba de las cervezas que compramos, aplastado por el amontonadero de gente pero cerca del escenario. Mi mente procesaba el espectáculo, entendía cada palabra y descubría nuevos lugares de la canción de Vegas que no había explorado. Así como yo me tomaba la cerveza, Nacho se empedaba con algo (un vaso transparente de vidrio contenía un líquido transparente que se empinaba entre canción y canción) quizá era vodka o barcardí o alcohol de farmacia. Yo estaba absorto e impresionado, este cantor no sólo consiste en lo que dice, él es el discurso mismo, un discurso holístico. Lo que canta, cómo lo canta, su postura en el escenario, los ojos cerrados como mirando para dentro. Nacho es palabra y sinceridad en el escenario. Yo seguía bebiendo.
Comenzó quizá la canción más rockerona del concierto: Adolfo Suicide. No sé a quién se refiere, ni me interesa mucho, me quedo con la frase que dice: "Y en tu mundo nunca hay gente a salvo y reina la confusión"... Y es que es precisamente esa introspección de Nacho que a pesar de que habla de momentos y lugares específicos te logra posicionar en esas situaciones melancólicas, violentas o absurdas y su autoreflexión se convierte en tuya.
En seguida me sentí perdido porque esperaba que de la nada se subiera Christina al escenario. Sin más comentarios, interpretó "Me he perdido." Para mi gusto, una de las mejores canciones de Nacho Vegas, este texto te lleva de una situación "romántica" dónde se cree un galán y termina mostrándose como el sujeto más ridículo en los quehaceres del amor, seguramente todos hemos terminado perdidos alguna vez.
De tal situación irónica y graciosa pasó a evocar cantos optimistas ahora convirtiéndose en una especie de Van Helsing-activista político armado de estacas y andando por las calles, convocando a la ciudadanía para matar a los vampiros que tienen tomada y llena de tristeza la ciudad.
Después cantó "Runrún", sin duda la canción más directa y con el mensaje más fuerte de todos. Es un posicionamiento político abierto. Todo esto, envuelto de una gran calidad literaria. Te transporta a una escena de gente en las calles, perseguida por policías en la que en cada persona hay un "hermoso runrún." Convoca a la gente a reunirse y dice "Ven ya que aquí estamos a salvo" que se une con la frase más elocuente quizá de todo el disco "Nos quieren en soledad nos tendrán en común", al convocar a la colectividad dice "oye esta nueva canción y en cuanto acabe que empiece la Resituación". Resituación, implica una nueva forma de ocupar un espacio, replantearse. Quizá Nacho entiende esto como una necesidad personal y política, por eso cambia de forma importante su mensaje de un contenido más melancólico a uno político. El artista cambia porque considera que es necesario y toma como arena de combate la canción.
Sin embargo, en el concierto (por lo menos a mí) sorprendió demasiado cuando se empezaron a escuchar los primeros acordes de "Gang-Bang". Retrato de la oscuridad y perdición humana, además de una exploración a los deseos más inmorales de las personas. Violenta y explícita es "Gang-Bang" te ofrece "libertad y sordidez" ... continuó con otra canción que explora estos ámbitos, un texto que describe paso a paso un acto de sexo anal, estas palabras son como un Dry Martini. Mi sobriedad disminuía paulatinamente; la de Nacho de forma drástica.
"La Gran Broma Final" y mi cerveza caliente me sacaron lágrimas, estaba en el clímax. No me sentía ni un poco decepcionado. Cada canción tuvo un momento específico, una razón de ser, o por lo menos así lo sentí.
Apreté la mandíbula para aguantar el llanto a cántaros cuando escuché en la última canción "Es hora de recapitular, las hostias que me ha dado el mundo", La noche moría y Nacho cuando abría los ojos ya no veían a ningún lado, tenía los ojos turbios... Nacho Vegas se fue y en seguida todos. Reí, canté, grité, lloré, entendí en otra forma a Nacho y reafirmé la importancia de la palabra No y en consecuencia salí aterrado del destino.
Pd. me hubiera encantado que cantara "Crujidos" aquí se las dejo.

Comentarios
Muy buen relato, me encantó.