Este año muere. Un güisqui en las rocas, no deseo nada. No espero ni un carajo. Pero es un inicio, una muerte... Y qué muerte. Dos mil quince hijo de puta. Me voy contigo; sí que me voy. Lo que queda de mí, son resquicios. Son las semillas que crecen en un nuevo campo fértil. Y volveré a nacer y morir, sin esperanza, como si de una piedra naciera una flor. Dos mil dieciséis, un güisqui. Un adiós y pura incertidumbre.
Este es un medio de expresión de ideas, simplemente es descubrir un poco el pensamiento. No sé qué temas abordaré. Espero que sean diversos para no aburrirme y aburrirlos. Desde mi punto de vista escribir es una gran responsabilidad así que me asumo totalmente responsable de las tonterías que se puedan leer aquí.
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